Por Isidro Fabela
| El Siglo de Torreón - 28 de junio de 1954 |
Poco antes de partir a mi destino fui recibido en Palacio por el señor Presidente Cárdenas a quien yo no había tenido el gusto de conocer personalmente, expresándole mi gratitud por la valiosa designación que había discernido a mi persona.
